La simulación determinista es la proyección financiera más simple. Tres supuestos fijos (rendimiento constante, inflación estable, aportaciones regulares) bastan para trazar una trayectoria única de tu patrimonio. Es tu Plan A: la línea recta hacia la independencia financiera.
Capital inicial: 10.000 €. Aportación: 200 €/mes (2.400 €/año). Rendimiento: 7% anual. Resultado en 25 años: ~215.000 €. De los cuales ~70.000 € aportados por ti y ~145.000 € de interés compuesto. La curva es suave, regular, tranquilizadora... pero la realidad nunca lo es tanto.
Cada año, el simulador aplica la misma receta: capital actual + aportaciones mensuales + rendimiento anual − inflación. ¿El resultado? Una curva que sube (o baja) de forma predecible. Sin sorpresas, sin aleatoriedad. Solo matemáticas, nada más.
La realidad nunca sigue una línea recta. Los mercados fluctúan: +25 % un año, -15 % al siguiente. La simulación determinista no captura esta volatilidad. Puedes estar perfectamente «en camino» sobre el papel y ver cómo un crash en el momento equivocado borra tres años de avance. Es precisamente el riesgo que Monte Carlo permite cuantificar (probabilidad, magnitud, tiempo de recuperación).
Tres buenos casos de uso: responder a «¿cuánto debo ahorrar al mes?», comparar dos escenarios uno al lado del otro (quedarse en casa vs Portugal), o fijar un objetivo de patrimonio a 10 años. Para validar una decisión FIRE real, encadena con Monte Carlo.